domingo, 30 de octubre de 2011

Aires que preguntan.

Si me preguntás cómo ha sido este día yo diré que este día ha sido como los días nunca debieron dejar de ser.

viernes, 28 de octubre de 2011

Problemas.

Los problemas ........................ problemas no tengo
son con los destinos
porque
con los caminos

jueves, 20 de octubre de 2011

Impresiones.

Manchas de colores que no son ni un color ni el otro sino que son simplemente la sensación que produce la asiduidad de ambos. Color retínico le dicen los impresionistas. A mi no se me ocurre como llamarlo, pero últimamente me pasa hasta con el cordón de la vereda.


lunes, 17 de octubre de 2011

Momento de lucidez.

La verdad es que ni el cansancio de este cuerpo se va, ni las imágenes en la noche y los desesperes no funcionan porque no funcionan, como no funcionaba tu amor, que a veces pienso, era un desespere. Pero realmente el dolor del cuerpo no sé va y no quiero cerrar los ojos porque siempre sucede que cuando los cierro se me pasa algún dato relevante de la realidad que termina haciéndome perder aunque sé que estoy perdido desde antes porque no cierro los ojos y eso me va volviendo un poco loco o quizás del todo. La cuestión es que si no puedo dejar de conjugar pelotudeces con este juego que parece literatura pero no termina siendo nada más que eso, porque hablar allá afuera es jodido, ¿sabés?, entonces no me queda más que callarme, porque ya he dicho mucho a muchos de muchas maneras y todo lo que sigue pasando es que tengo que estar pendiente de como mi cabeza dice que se va dividiendo mi corazón, lo que es una tontería porque yo sé que mi corazón es uno y a veces ninguno, y a veces se me ocurre que los corazones están afuera y que yo tengo que atrapar uno que haga latir el músculo muerto que llevo en el pecho, que se mantiene vivo gracias a esas pequeñas ondas eléctricas que manda mi cerebro. Decí que mi corazón tiene nervios porque sino estábamos jodidos, o capaz no, capaz convenía dejarlo parado y que sea otro el otro gil que se anime.  Bah, otro es un decir porque en el fondo el único que dijo algo fui yo, el gil claramente, y el resto no son giles, a los sumo potenciales pobres diablos que tuvieron la desgracia de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, no como vos que creo que estabas donde tenías que estar y de repente no estabas en ningún lado, salvo, claro, en la puta retina de mis ojos que un día de estos me voy a sacar con una cuchara de helados, por eso que te digo. Mirá... la verdad. Sí, mirá vos porque a mi ya me arden los ojos, me duele la cabeza, el corazón se me para y en este preciso momento la sangre está en la punta de mis dedos tratando de hacer que esta literatura se vuelva otra cosa y al mismo tiempo que no deje de ser sólo eso, que me haga cerrar los ojos y limpiar este cuarto y tantos espacios de mierda, de mierda.

domingo, 9 de octubre de 2011

Las reglas del juego.

Si jugamos a este juego
dame tus reglas
porque no puedo
estar sin saber

si cuando me hablás
yo te creo

si cuando te escondés
yo te busco

si cuando saltás
yo te corro

si cuando me tocás
yo te beso

si cuando llorás
yo me detengo

si cuando te vas
yo me muero.

sábado, 8 de octubre de 2011

Ganas

A: Estoy con ganas de enojarme.
F: Vos siempre estás con ganas de enojarte.
A: ¡Sí! Pero después vengo acá, y me cruzo con ustedes que son muy buena gente y me ponen de buen humor y nunca puedo enojarme porque ustedes me frustran el enojo.

Insomnio.

En las noches lloro por mi pasado, padezco por mi presente, alzo una plegaria por mi futuro esperando que alguien la cace al vuelo y responda que sabe evitar mi llanto por el pasado, mi padecimiento por el presente, mis rezos  por el futuro. El insomnio es esa espera inútil.

lunes, 3 de octubre de 2011

Dígame usted

Y cuando se fue lo que tenía
¿qué tanto se puede hacer
aceptada la derrota
con lo que quedo
de lo que quedo
que quedo
quedo?
¿qué?

sábado, 1 de octubre de 2011

Promesas.

Cuando una lágrima alegremente busca suicidarse contra el abismo, el abismo soy yo y vos sos la lágrima. No hay nada bueno en esta nada del abismo que soy y nada malo en ese todo de la lágrima que sos. Y es difícil ser abismo porque una lágrima nunca se suicida contra él, siempre pasa de largo. Así que prometeme no ser una lágrima y yo te prometo no ser un abismo.